Creí que debía viajar…
Creí que debía correr, incansablemente, aunque no tenga
claro hacia dónde…
Creí que debía ser el mejor, de lo que sea…
Creí que debía buscar… que todo ser profundo era un
buscador…
Sólo la madurez me mostró que se trata de encontrar…
Se trata de salir de la esclavitud interior,
de la mente abrumada,
de los mandatos sociales,
de los sistemas de vida que nos llevan tomados de las
narices…
Sólo la madurez me encontró con esa paz,
tomando un mate, mirando el amanecer del bosque,
y sabiendo que el poeta tenía absoluta razón:
debía transformar mi sillón en transatlántico!
Wowwww
ResponderBorrarjaja gracias!
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