CATALINA
Y EL COMPLEJO DE ELECTRA
Catalina tenía cuatro años.
Yo le había contado un cuento antes de dormir. Luego apagué
la luz y la dejé dormitando.
Me recosté en mi cama junto a mi mujer y nos pusimos a ver
una película. No habían pasado cinco minutos cuando escuchamos los pasitos de
Catalina subiendo la escalera hacia nuestro cuarto.
Entró en la habitación, muy decidida. Mi mujer le preguntó:
-
¿Qué pasa Catalina? ¿No podés dormir?
-
Hoy me toca a mí dormir con papá - le respondió, muy seriamente.
Nos reímos de sus ocurrencias, típicas de ella, y le
expliqué dulcemente que no era así. Que ella tenía su propia cama para dormir
en su habitación, pero que podía quedarse un ratito con nosotros viendo la
tele.
Entonces me corrí al centro de la cama y le hice un espacio
para que se acurrucara a mi lado. Ella me abrazó y se quedó un minuto viendo la
tele, claramente aburrida por la película subtitulada que veíamos y no
entendía.
Entonces suspiró fuerte y remató: Ahhh ¡Cómo me gustaría quedarme
a dormir acá, pero en el medio de ustedes dos!
Comentarios
Publicar un comentario