Leí tantas historias de héroes increíbles,
de odiseas y de empresas imposibles…
Me emocioné conociendo sus vidas,
sus ideales, su valor,
su modo de enfrentar sin miedo la muerte,
para defender la humanidad…
Me identifiqué con aquellos que sacrificaron todo,
absolutamente todo,
por salvar al mundo…
Quise ser como ellos.
Lo soñé, lo imaginé,
lo practiqué frente al espejo…
Quise ser también un héroe…
Claro que hubo hombres extraordinarios que han hecho cosas
excepcionales,
eso está fuera de toda discusión...
Pero con el tiempo aprendí
que somos los hombres pequeños,
con nuestras vidas simples,
con nuestras escasas victorias,
con nuestras diminutas honestidades cotidianas,
los que mantenemos a raya la maldad del mundo…
Gracias! Estoy convencido de que son "verdad"!
ResponderBorrarDe pequeño ya sentía la necesidad de ayudar a las personas, es por eso que decidí ser un escritor.
ResponderBorrarTus historias, tus palabras, me inspiran amigo.
Oh! Qué hermoso eso! Gracias!!!
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