ÁRBOL DE
LOS ANCESTROS
Hay un árbol especial en mi casa
donde descansan mis mayores.
Es un coihue centenario que alberga lo más querido.
Cuando paso por allí camino despacio
para no interrumpir su sueño sagrado.
En los días de sol su quietud es serenidad
y en los días de tormenta su resistencia es firmeza.
En las noches de lluvia alguna lágrima se confunde en su
tronco
pero en las noches de luna llena se puede vislumbrar de
reojo
como bailan las sombras de mis ancestros.
Cuando me llegue la hora
pasará el trago amargo rápidamente
pues será un festín mi llegada
cuando por fin me una a ellos…
El árbol es la estación donde me esperan
para tomar el tren de la eternidad.
Ellos son los modelos que persigo
son la razón última de mis principios…
¡Qué banquete me espera en sus raíces
donde finalmente pagaré mi deuda de gratitud!

Hermoso!! Muy sentido indudablemente. No es fácil mostrar el alma. Felicitaciones!!
ResponderBorrarClaro que es muy sentido... Gracias Mariel por poder verlo!
BorrarSantiago, mi hijo, me dijo, "qué bien que escribe por dios
ResponderBorrarJaja. Lo que es buenísimo es que lea!!!
BorrarSiempre me sorprendes Darío.
ResponderBorrarMillones de gracias por tus palabras!
BorrarVolver ahí. Que belleza. Me hubiera gustado estar primo. Abtazogrande
ResponderBorrarSiempre hay otra oportunidad. Abrazo
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