Tenía veintidós años y la cabeza
llena de ideas y proyectos…
Llegué a casa cansado de un día de muchísimo trabajo. Serían
las doce de la noche. Giré despacio la llave del departamento para no molestar
a mis padres que -supuse- estarían durmiendo.
Al entrar vi a mi viejo sentado
solo en su sillón mirando un partido de basquet. Me saludó con un gesto de la
cabeza, sin emitir sonido.
Yo dije “hola” y pasé de largo
por el pasillo que iba hacia mi habitación. Como percibí algo raro, volví sobre
mis pasos y le pregunté:
-
¿Pasa algo papá?
-
¿Y no ves? - me respondió agresivamente - Estoy
más solo que la mierda…
Me enojó su respuesta y me fui a encerrarme
en mis propios asuntos; cuando algo dentro mío se encendió. Deduje que, obviamente,
no había tenido un buen día y por eso respondió así, y que tal vez deseaba que
lo acompañe. Le apasionaba ver deportes en la televisión,
aunque no entendiera cómo se jugaban…
Yo tenía guardado un vino tinto
bastante añejado y costoso, para presumir el fin de semana con unos amigos. Y
comprendí que era un momento ideal para resignar mi vanidad. Me acerqué con la
botella en la mano y dos vasos y le dije:
-
¿Es un buen momento para tomarnos un vino, pa?
Me respondió afirmativamente con una sonrisa que jamás
olvidaré. Yo sabía que a él no le gustaba mucho el vino ni le importaba si era
un vino caro, y que encima lo prefería con hielo y soda (que no había). Y él
sabía que yo estaba cansado y no tenía muchas ganas de quedarme viendo la
televisión.
Nos tomamos toda la botella
mirando el partido de basquet y riéndonos casi a carcajadas de cualquier
trivialidad. Me preguntaba qué corno pasaba en el juego porque no entendía
bien las reglas, y yo con mi escasa paciencia trataba de evitar explicárselo.
Todavía llevo dentro mío ese
momento maravilloso, cuando un padre y un hijo pueden conectarse y compartir
sus soledades, aunque estén en distintas etapas de la vida.


uh, qué difícil lograr esos momentos. Tanto de hijo pero más de padre. Esperame que me voy a buscar un vino
ResponderBorrarjaja hay cosas que se dan espontáneamente... igual siempre hay que tener un vino guardado!
BorrarEsas fotos tuyas y de tu viejo son un cachetazo al pasado. Linda historia y buen momento compartido, hay veces que la vida merece estas pausas.
ResponderBorrarCoincido totalmente con vos! Muchísimas gracias!
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