EL PROFESOR
El viejo profesor caminó una vez
más por los pasillos de la escuela, asomándose a cada aula por el vidrio de la
puerta, mientras daban clase otros profesores ya desconocidos por él.
Siguió paseándose por los mismos
pasillos mientras los estudiantes correteaban para salir al recreo. Quiso
preguntarle algo a un niño, pero no se animó. Jamás obtenía las respuestas que buscaba.
Perdió
la noción del tiempo, caminando entre esos pasillos; y sintió nostalgia por
esos días en que los colegas lo saludaban, los alumnos le hablaban, el sol le
quemaba la piel y el aire se podía respirar. Sintió nostalgia por cualquier
mínima sensación de vida…
Ilustración: Silvina Lopez


Me puse en el lugar del profesor y, hasta entonces, te das cuenta de cuán rápido pasa el tiempo.
ResponderBorrarBuen escrito, corto, ameno y profundo... ¡cómo le haces para lograrlo!
Tal vez y es solo un tal vez, los muertos también sientan nostalgia
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