Un año más…
Estoy un
poco cansado de los pesimistas compulsivos que brindan y desean un próspero año
nuevo, pero no creen en nada de lo que dicen. No mueven un dedo para que ese
año que se estrena sea mejor. No somos hermanos por brindar a la misma hora, el
mismo día.
Sin
embargo, me gusta el ritual de levantar la copa y chocarla suavemente. Nos
miramos a los ojos, nos sale una leve sonrisa y acordamos algo en silencio que
nos hace estrictamente humanos.
Muchos
recordamos “las fiestas” como momentos de gran alegría en nuestra infancia.
Nuestros padres y abuelos se han encargado de ello. Mantenían viva la tradición
de una reunión familiar enorme, de varias generaciones, muchas personas
comiendo y trabajando para ello. Aparecían primos lejanos que ni se conocían.
Luego
uno crece y descubre que las fiestas son angustias por seres que no están, por peleas
familiares, por decisiones encontradas de dónde pasar la noche y otras
necedades (y ni hablar de los que evalúan el nivel de los regalos materiales,
que también los hay).
Comienza
un año más y comprendo (¡otra vez!) que no quiero repetir los errores del
pasado; no quiero ir por la vida haciendo lo que no elijo y camuflado de
felicidad.
La
pregunta «¿qué querés?» debe ser verdadera, profunda, cotidiana; no exclusiva
de los primeros días del calendario gregoriano.
Por eso
comienzo una vez más intentando coincidir lo que siento, lo que pienso, lo que
hago…
Elijo
proyectar, planificar mi camino, para saber hacia dónde quiero ir y hacerlo.
Elijo
invertir mi mayor tesoro, mi tiempo, en aquellas personas que valen la pena.
Elijo
construir, avanzar, simplificar las cosas, comprimir mis días, disfrutar más, dejar
atrás todas esas pequeñeces que nos amargan la jornada.
Elijo
recordar solo las cosas que quiero tener presentes en el momento de la muerte.
Porque deseo profundamente que, en ese instante, exploten en mi mente todas esas
historias al unísono, me ría en la cara de esa bastarda y le demuestre que yo… ¡de
verdad he vivido!
Que buena reflexión muchas gracias por haberla compartido.
ResponderBorrarGracias a vos por leer!!
BorrarElijo las cosas simples, elijo seguir disfrutando a mis primos y mis hermanos!
ResponderBorrarClaro que si! Si la vida está hecha de cosas simples!
Borrar¡Qué bien que la pasábamos Dari!!! te acordás. Detalles, juegos, miradas, esperas, emociones. Simplezas que se extrañan.
ResponderBorrarEl esfuerzo está en volver a esas simplezas.
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