¿Cuándo dejamos de caminar al paso del más lento?
¿Cuándo fue que dejó de importarnos lo que le pasa al otro?
¿Cuándo empezó a tirar cada uno para su lado?
¿Cuándo se convirtió el dinero en el único dios posible?
¿Cuándo fue que empezamos a ignorar sistemáticamente lo que
nos sucede?
¿Es verdad que perdimos el rumbo? ¿O es que nunca tuvimos
uno?
Miro perplejo a mi alrededor.
Todos corremos hacia ningún lado, todos queremos algo sin saber
qué, todos buscamos aquello que no necesitamos.
Dejamos de sincronizarnos. Dejamos de ser individuos unidos
que parecen más fuertes y grandes si se mueven al unísono. Dejamos de bailar.
Me descubro arrastrado por la ola. Soy parte del mismo malón
que corre furioso, sin rumbo.
Todos sabemos que no hay a dónde ir; que solo es cuestión de
avanzar juntos.
Tendré que revisar este camino.
No tengo dudas de que debemos volver a caminar al paso del
más lento.

Yo que soy re acelerado de viejo me di cuenta esa contradicción. Habría que mirar atrás y sentarse a esperar. O a reflexionar. Siempre perfectamente escrito Dari, profundo pero escrito de forma sencilla y clara. Envidia mía. Siempre me dejás mirando la nada y acompañado por tus palabras. Muy bueno.
ResponderBorrarQue bueno eso de acompañarnos con las palabras
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