Reflexiones... opus 38 La Jaula

Este baile perpetuo entre la libertad y el miedo,

este eco atronador de nuestra propia naturaleza,

esta libertad que nos llama con su canto persuasivo,

este miedo que teje una jaula a nuestro alrededor.

—¿Acaso el miedo a la libertad es tan humano como incomprensible?—.

Esta carga abrumadora,

este vértigo de elegir,

este peso de la responsabilidad,

esta incertidumbre del camino por delante.

Ansiando escapar de nuestras cadenas,

nos aferramos a la seguridad de los hábitos y de la rutina,

reacios a enfrentar lo inexplorado.

La jaula nos aprisiona,

limita nuestras acciones y distorsiona toda percepción.

Nos sumimos en la complacencia de lo conocido,

temerosos de aventurarnos más allá de los confines de nuestra zona de confort.

Nos conformamos con una existencia corriente,

resignados a vivir nuestra vida en la monotonía de lo predecible.

Sin embargo, entre toda esta oscuridad, vislumbramos destellos de luz:

la belleza en el caos,

el descubrimiento de nuevas facetas en nosotros mismos,

el crecimiento a través de la adversidad…

La libertad no reside en la ausencia de obstáculos,

si no en la capacidad de superarlos.

Cada paso que damos nos acerca un poquito más a esa libertad,

a abrir las puertas y lanzarnos

—con determinación y temor, pero también con entrega y esperanza—

a lo que sea que encontremos fuera de la jaula.

Comentarios

  1. Me encantó. Ese temor y deseo a la vez de estar fuera de la jaula. Te estoy viendo más cercano a la poesía ultimamente. Una alegría que la decores con tus palabrad.

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